jueves, 2 de octubre de 2008

¿Es la filantropía la solución?



La palabra filantropía viene de de una voz griega que significa “amor al género humano”

Aunque los desastres naturales, la pobreza, el hambre, las enfermedades y las amenazas ambientales acaparan los titulares, también se observa una tendencia positiva: la tendencia hacia la generosidad.

Son noticia personas acaudaladas que dedican cientos, o miles a causas nobles. Las celebridades usan su fama para llamar la atención sobre problemas graves. Incluso mucha gente de recursos modestos dona a diversas causas.

La tendencia a dar esta cobrando auge. En este sigo XXI hay más fundaciones filantrópicas que nunca, según el Global civil society y según The economist podríamos estar en una era dorada de filantropía. Un factor que contribuye a dicha tendencia es la ineptitud de de los estados para solucionar los graves problemas del mundo.

Según un enviado especial de la ONU para el VIH sida en África, las razones por las que más y más famosos se implican en causas relacionadas con la salud mundial es el “vacío de liderazgo político” ya se trate de pobreza, salud, medio ambiente, educación o justicia social, a todos nos causa cada vez más impaciencia la ineficacia internacional para mitigar estos problemas. Joel Fleishman en su libro The Foundation: A Great American Secret nos habla de como magnates filantrópos tratan de aplicar a sus actividades desinteresadas los mismos métodos con los que alcanzaron el éxito en el mundo de los negocios. Titanes financieros como Andrew Carneige y John D. Rockefeller usaron parte de su fortuna para socorrer a los necesitados. Hay quien habla de motivos “extraños” pero eso sería otra conversación.

Desde entonces se han establecido en el mundo decenas de estos organismos de los que 50 de ellos superan los 1.000 millones de dólares.

Es imposible negar el bien logrado. Escuelas, bibliotecas, hospitales parques y museos dan testimonio de ello. Asimismo los programas agrícolas han significado más comida para algunos países pobres, también la ciencia ha ayudado a erradicar algunas enfermedades como la fiebre amarilla.

Dado que los problemas se tratan con más urgencia y más recursos, muchos miran al futuro con optimismo.
Otros, sin embargo, no son tan positivos. Laurie Garret especialista en cuidado de la salud mundial, escribió: “Uno creería que con todo ese dinero sobre la mesa, deslumbraríamos la solución, pero no e así” entre las razones que ella menciona están la costosa burocracia, la corrupción, la falta de esfuerzos coordinados y la tendencia de los donantes de concentrar sus esfuerzos en una causa en particular como el sida. Gran parte de los fondos se emplean en enfermedades de alto perfil.

Sean cuales sean los fines de filantropía sus logros siempre serán limitados ¿Por qué?
Porque ni el dinero ni la educación podrán eliminar cosas como la avaricia, el odio, el prejuicio, el nacionalismo, el tribalismo, ni las religiones.

¿Qué nos queda a las personas que no pasamos hambre pero nos sentimos afectadas por lo que pasa a nuestro alrededor? Mucho. No podemos mejorar gran cosa ensentido global, pero si en sentido personal y en el inmediato medio ambiente que nos rodea. ¿Y por qué no desarrollar un poquito más nuestro obtimismo y tolerancia?

Como dice mi S," It goes a long way"

3 comentarios:

La sonrisa de Hiperion dijo...

La filantorpía, desgracidamente, nunca ha sido la solución. Detrás de cualquier filantropía, siempre hay algo oscuro que lo pudre todo. Siempre hay intereses. Aun cuando parece que no los hay.
Saludos

Javier Úbeda Fernández dijo...

Se está produciendo una verdadera revolución social. La sociedad vertical está dando paso a una sociedad horizontal. La revolución de la información en red, las nuevas formas de comunicación... Todo contribuye a que las decisiones, los proyectos, sean cada vez más independientes de estructuras verticales de poder. Los estados se diluyen dando paso a los movimientos sociales de sus miembros como poderes emergentes. Si se puede hacer, y hay gente de acuerdo para hacerlo, se hace: ya no hace falta la tutela de nadie. Es así de simple y así de revolucionario...

¡saludos!

evaM dijo...

Hola, sonrisa... Yo también tengo momentos negros en los que pienso así, pero despues pienso en que a aquel que le llega un saquito de arroz o un paquete de medicinas, no se preocupa en quién, o por qué lo mando. Si acaso ¿Por qué no hay más?

Saludo, poeta.



"Ni la mano sola ni el espíritu abandonado a sí mismo tienen gran potencia; para realizar la obra se requiere instrumentos y auxilios que tan necesarios son a la inteligencia como a la mano.Y de la misma suerte que los instrumentos fisicos aceleran y regulan el movimiento de la mano,los instrumentos intelectuales facilitan el curso del espíritu" (Fracis Bacon) y de la empresa. Estoy de acuerdo contigo J. Úbeda, las nuevas formas de comunicacion son excitantes y un poco terroríficas, dan más oportunidad y generan una expectativa sin precedentes, y es verdad, "si se puede hacer se hace." Si se hace y no se puede, me imagino que eso es otro problema.

Saludos HS